Premio Nocte a mejor relato nacional de 2014 por"Los peces" incluido en la antología "Donde reside el horror".
Book-trailer de "DISFORIA"
YA A LA VENTA NUEVOS TRABAJOS DEL AUTOR:
ANTOLOGÍA DE RELATOS "MARIPOSAS DEL OESTE"
Autor invitado en la Antología
"ESTA NOCHE CONECTAREMOS CON EL INFIERNO"
DAVID JASSO ARRASA EN LOS IGNOTUS AL GANAR EL PREMIO A MEJOR ANTOLOGÍA ("Abismos")Y MEJOR NOVELA CORTA ("La textura de tu piel")
Los premios se entregaron en la Hispacon 2012 celebrada en Urnieta (San Sebastián)
DAVID JASSO DE NUEVO FINALISTA EN LOS PREMIOS IGNOTUS
En la edición de 2012 ha quedado finalista en las siguientes categorías:
- MEJOR RELATO: "EL HUEVO"
- MEJOR NOVELA CORTA: "LA TEXTURA DE TU PIEL
- MEJOR ANTOLOGÍA: "ABISMOS"
Los trofeos se entregarán el 13 de Octubre de 2012 en la cena de gala de la Hispacon, en Urnieta (San Sebastian)
DAVID JASSO GANADOR DEL PREMIO NOCTE 2012 A MEJOR ANTOLOGÍA
La antología "Abismos" publicada por Grupo Ajec consiguió el máximo galardón otorgado por la Asociación española de escritores de terror
DAVID JASSO RECIBE EL PREMIO ESPECIAL DE NOCTE
En el transcurso de las jornadas Liter Imaginarius de 2012 celebradas en Huesca, David Jasso recibió el premio Nocte como reconocimiento a la labor realizada.
DAVID JASSO GANADOR DEL PREMIO IGNOTUS 2011 AL MEJOR RELATO NACIONAL (Por segundo año)
El relato "El viento del olvido" publicado en la antología "Taberna espectral" (Ed. 23 escalones) recibió el galardón en la Hispacon celebrada en Mislata
David Jasso (con camisa de rayas) recibiendo el trofeo.
Si clicas en la foto podrás leer el relato premiado.
DAVID JASSO GANADOR DEL PREMIO IGNOTUS 2010 AL MEJOR RELATO NACIONAL.
El relato "Víctimas inocentes" publicado en la revista Sable y en la antología "La sangre es vida" recibió el galardón en la Hispacon celebrada en Burjassot
PRESENTACIÓN Y FIRMA DE LIBROS EN MADRID EL 12 DE JUNIO de 2010, EN LA FERIA DEL LIBRO, STAND 227
A LAS 12 DEL MEDIODÍA Y DURANTE TODA LA JORNADA
"ABISMOS" A LA VENTA
Grupo Ajec ha editado esta antología compuesta por cuatro novelas cortas inéditas y un relato.
Cinco historias cargadas de terror psicológico, ambientadas en el mundo real y con la tensión, emoción y suspense que caracterizan al autor.
"EL PAN DE CADA DÍA" A LA VENTA
La editorial 23 escalones ha publicado tanto en ebook como en papel la novela de terror "El pan de cada día".
Se trata de una historia de horror sobrenatural que combina espiritismo, demonios del más allá y masacres. Sin embargo el tratamiento es realista. El terror se esconde en los rincones oscuros.
"FERAL" A LA VENTA
Esta es la portada definitiva de Feral", la nueva novela de David Jasso que combina ciencia ficción y terror. Si queréis ver algunos bocetos de la misma podéis visitar el blog del ilustrador Miguel Ángel Monreal.
En la portada pone el siguiente slogan: "Preferirás estar muerto. El terror habita en la oscuridad del espacio".
"DÍA DE PERROS" GANA EL PREMIO IGNOTUS A LA MEJOR NOVELA NACIONAL
Los premios Ignotus los organiza la AEFCFT (Asociación española de fantasía, ciencia ficción y terror), son de caracter nacional y premian a las obras más destacadas de género fantástico. En la foto vemos al autor con el trofeo: el característico "monolito" de 2001.
Se entregan en una cena de gala que tiene lugar durante la Hispacon, (la convención nacional de literatura fantástica) que cada año se celebra en una ciudad distinta. Este año se ha celebrado la 27ª edición y ha tenido lugar en Huesca.
Es uno de los premios más prestigiosos del género fantástico, hay diferentes categorías (novela nacional y extranjera, relato nacional y extranjero, comic, producción audiovisual, ilustración, poesía, página web, ensayo...) 
"Día de perros" ha resultado ganadora por votación popular. Pero no ha sido el único galardón que ha ganado la novela: la portada, diseñada por Cuca Baquero, también ganó el premio a mejor ilustración.
A LA VENTA
PRESENTACIÓN DE "FERAL" EN ZARAGOZA.
EL 24 DE JUNIO de 2010 A LAS 19,30 EN LA SALA DEL "ÁMBITO CULTURAL" DE EL CORTE INGLÉS DE INDEPENDENCIA
Con la presencia de Roberto Malo, Fernando Martinez y Javier López Clemente. ¡TODO UN ÉXITO!
¡POR FIN!
YA HA LLEGADO EL RELANZAMIENTO DE "LA SILLA"
La novela "La silla" se encontraba completamente agotada y era imposible adquirirla. Ahora la editorial "Equipo Sirius" vuelve a editarla. Pero no se trata de una segunda edición al uso, sino de un relanzamiento en toda regla, con portada diferente y nuevo formato más actual. Se han corregido las pequeñas erratas que se pudieron colar en la primera edición y se ha respetado fielmente el texto. El relanzamiento de "La silla" ya ha tenido lugar.
Una excelente noticia que ya se hacía esperar.
RELATO INCLUIDO EN LA ANTOLOGÍA Z, ESPECIAL NOCTE
RODAJE DEL TRAILER DE "FERAL"
Estas son algunas imágenes del rodaje del booktrailer de la nueva novela de David Jasso, "Feral". Las imágenes de los actores se han grabado en un plató con fondo azul para integar posteriormente los decorados generados infográficamente.
La acción de la novela transcurre en una colonia espacial, eso ha complicado enormemente la realización del trailer, ya que hay que crear decorados virtuales y ambientes en 3D para incrustarlos en el montaje final. El principal problema es conseguir el mayor realisamo posible, ya que hay que combinar grafismo en tres dimensiones e imagen real.
Para esta ocasión se ha contado con la participación de la actirz Natalia Gómara que se ha convertido en toda una heroína de acción.
RELATO TRADUCIDO AL ITALIANO
El relato "Carroñeros del miedo" ha sido traducido al italiano. Se encuentra incluido en la antología "Incubo" publicada por la editorial Tusitala y el título en italiano suena fenomenal: "I necrofagi della paura". El texto ha sido traducido por Fermín Moreno.
ENTREVISTA EN ARAGÓN TV
Este es el enlace en el que podéis ver la entrevista realizada por Antón Castro en el programa "Borradores" a David Jasso con motivo de la publicación de "Día de perros". Se emitió el jueves 8 de enero de 2009. Clica aquí.
PRESENTACIÓN EN ZARAGOZA
El 4 de diciembre de 2008 se presentó en FNAC Zaragoza (C/Coso) su nueva novela "Día de perros".
En el acto de presentación se contó con la presencia de Antón Castro, escritor y crítico literario; Roberto Malo, escritor, y los responsables de la editorial, Santiago García y Unai Herrán. Se proyectó el booktrailer de la novela y se contó con un gran afluencia de público que desbordó el salón de actos:
"Día de perros" es una historia de suspense, completamente realista y sin elementos fantásticos ni terroríficos, a pesar de estar repleta de momentos tensos y emocionantes.
La ha publicado la editorial Hegemon.
Portada definitiva
SLOGAN:
"Un diabólico cruce entre los hermanos Coen y Alfred Hitchcock. David Jasso, el nuevo maestro del suspense, nos ofrece una historia trepidante, absolutamente realista, llena de fuerza y tensión. Te hará vibrar."
CONTRAPORTADA:
A veces los sucesos más importantes de nuestra vida llegan sin que nos demos cuenta. El destino nos agarra por las solapas de forma inesperada y nos lleva por caminos imprevistos. A veces el miedo hace que ya nada vuelva a ser igual.
Esa calurosa tarde de verano de 2010 un par de adolescentes descansaban aburridos sobre la hierba de un parque; un perro pasó a su lado y uno de los chicos se puso en pie. Ya no había vuelta atrás.
Desde ese momento sus vidas cambiaron. Lo que en principio parecía un plan sencillo para conseguir algo de dinero se convirtió en un infierno de amenazas y tensión.
Todo se complicó, nada resultó tan fácil como imaginaban. El destino les arrastró y, para evitar las consecuencias que se les avecinan, emprendieron una tortuosa huída hacia delante con un resultado inimaginable.
Día de perros es un subyugante relato de suspense, amistad y miedo, en la que la tensión va aumentando progresivamente hasta llegar a un inesperado desenlace. Una novela realista que podría suceder mañana mismo.
David Jasso, el autor revelación de la actual literatura española de misterio y suspense, ofrece en esta novela una historia que atrapa al lector, involucrándole en una espiral de miedo y de errores. Una narración que se siente en la piel, que se vive con los protagonistas, que emociona e impresiona. El autor, manejando con maestría los recursos de la intriga, arrastra a sus personajes, y con ellos al lector, hacia un destino incierto, en una historia compleja y de una terrible humanidad.
Este es el prólogo de la novela:
PRÓLOGO
Dicen que la primera frase de un libro tiene que enganchar al lector... menuda papeleta. No tengo ni idea de cómo empezar. Y mucho menos de comenzar con algo llamativo y que atrape. Llevo una hora dándole vueltas al asunto y no se me ocurre nada. Pues sí que arrancamos bien...
Así que acabo de tomar una decisión: no voy a complicarme la vida. Voy a contar los hechos tal y como sucedieron, tal y como los viví. Voy a ser yo mismo, que es una de las cosas que mejor se me dan, aunque, en realidad, en muchos momentos preferiría ser cualquier otro. El psicólogo al que mis padres me obligan a acudir, ese calvo aburrido incapaz de comprenderme, me dice que tengo que reforzar mi autoestima y evitar este tipo de comentarios, no pienso hacerle caso. Al menos, mientras esté escribiendo esto. También me recomienda que acepte la propuesta para escribirlo, afirma que me irá muy bien y que me liberará de mis temores. Será pestiño el tío... Yo creo que es él quien no está demasiado bien de la chaveta, tan resabido, tan seguro de sí mismo, siempre pegado a su pipa maloliente como un niño aferrado a su chupete... Mejor dejarlo, me pone de los nervios.
El caso es que empiezo a pensar que escribir este libro no ha sido una buena idea, para redactar las pocas líneas que llevo me he pegado media tarde, a este paso no acabaré nunca. Así que, lo dicho, escribiré este relato sin embrollarme demasiado, aceptaré mis limitaciones y me dedicaré a narrar la verdad. Seré sincero, contaré todo de la mejor manera posible, pero desde luego no mentiré, ni adornaré lo acontecido. Además ¿para qué? No tendría sentido, todo el mundo sabe ya lo que pasó y cómo acabó todo, lo han podido leer en los periódicos o ver en las noticias. Y, lo confieso, no puedo evitar sentir vergüenza, mucha vergüenza; tanta, que se me forma un nudo en la boca del estómago, como si hubiera tragado sin masticar un trozo demasiado grande de pizza. Me horroriza lo que aconteció, y me estremezco cuando pienso en lo que hice. Por no hablar de cómo acabó todo. Uuff, todavía tiemblo cuando lo recuerdo. Qué palo, pero qué palo... y eso que no acudí al funeral, no tuve valor. Claro que probablemente no me hubieran permitido acercarme después de todo lo que pasó.
Quizás una buena manera de comenzar sería pedir perdón, decir que lo siento. Pero suena tan vacío, tan miserable... No, no quiero empezar el libro así, con palabras sin contenido, admitiendo mi culpa en algo que no elegí. Fue la desgracia la que nos eligió a nosotros, la que nos arrastró como una gran ola irrefrenable, la que nos envolvió y nos arrebató el aliento; nosotros solo nos limitamos a intentar mantener la cabeza fuera del agua. Creo que lo mejor es contar todo tal y como sucedió, sin ir de víctima, sin adornos, sin pedir perdón por un error que no supe ver.
Así que, apenas un mes después de que todo se hiciera público, estoy aquí frente al ordenador, y en lugar de conectarme al Messenger como solía hacer para chatear con los colegas, lo que hago ahora es teclear estas palabras para que formen parte de un libro (un relato novelado, según el editor) contando lo que pasó. No será fácil, no me apetece nada. Tengo que pensar cada frase y con frecuencia me quedo en blanco, sin saber cómo continuar. En esos momentos, cuando no sé qué escribir, minimizo el Word y veo el fondo de escritorio de mi ordenador. Los ojos de ella están ahí, mirándome desde mi TFT. Recorté su foto con el Photoshop, me dolía demasiado ver su rostro completo, sin embargo fui incapaz de renunciar a sus ojos. Amplié la imagen hasta que esa mirada turbadora y triste ocupó por completo la superficie de mi monitor. Nunca renunciaré a sus ojos, vivo dentro de ellos; quiero creer que soy ese brillo pixelado que reluce junto al icono de Mi PC, el último fulgor de una estrella que nunca me iluminará.
Acabo de acudir a mirarla y todavía duele tanto como el primer día. Oh, no creo que sea capaz de acabar esta historia miserable, quizás debería aceptar la oferta de utilizar ese negro que me ha propuesto el editor. Sería más fácil, yo sólo le contaría algunas cosas y él le daría forma, lo empaquetaría todo y lo envolvería para regalo con brillante papel de palabras exactas y frases precisas. Pero no quiero hacer eso, se lo debo a los demás, tengo que ser yo quien lo haga. Aunque me temo que acabarán cambiando cosas y corrigiendo mi desastrado estilo de redaccción; solo espero que no modifiquen lo importante, el contenido, el mensaje, la tristeza que ahora anida en mi corazón y el cúmulo de circunstancias que nos llevó irremisiblemente a la tragedia.
Si he aceptado escribir el libro, al menos la parte que me afecta (porque creo que añadirán trozos), no ha sido por las recomendaciones del chalado de mi psicólogo y su pipa renegrida, ni por la pasta que me han prometido, que tampoco es tanta; sino porque creo que se lo debo a los demás, a Miguel, a Berta, a Pailay y a Inés, sobre todo a Inés, mi Inés. A esos ojos que me miran con triste dulzura desde el ordenador. Y también a los otros implicados, a Copito y a sus dueños, a los chicos del parque, incluso al idiota del Morlock, ese animal al que le patearía la cabeza... Les debo la verdad, la gente tiene que saber lo que pasó, que no somos delincuentes, ni dementes. Ni sádicos, ni pervertidos. Ni asesinos. Nadie quería que la cosa acabara así, nadie. Lo juro, lo juro mientras una nueva oleada de vergüenza me sacude y mi vientre se agita como cuando mi madre extiende las sábanas al hacer la cama. Solo éramos unos chicos desorientados y asustados; hastiados y aburridos, pero no mala gente. Solo, bueno, nos equivocamos, cometimos un error. Un error que llevó a otro y luego a otro... Y ya no supimos salir. Y..., bien, ya conocéis el final, el triste final.
Pero no quiero que nadie ponga en mi boca palabras que no sean mías. Que nadie cuente nada diferente a lo que pasó. Que nadie pueda decir que soy un cobarde a pesar de cómo actué y cómo acabó la historia.
Así que voy a hacer frente a mi responsabilidad y a mi compromiso, puede que no sea un escritor famoso como..., como..., bueno, no conozco a ningún escritor famoso, nunca me ha gustado leer, y no se me ocurre nadie a quien nombrar, pero voy a intentar escribir la parte que me toca de este maldito libro con toda mi alma.
Lo cierto es que no he escrito nada en mis diecisiete años de vida si exceptuamos las redacciones de lengua, y no sacaba buenas calificaciones; he de admitir que me fumaba muchas clases y los suspensos estaban a la orden del día en cualquier boletín de notas. Nunca hubiera imaginado que nadie me ofrecería un contrato para escribir un libro (el editor, un tío muy majo a pesar de ser periodista, dice que el relato novelado se venderá bien, aunque yo me pregunto cómo lo sabe si aún no lo he escrito).
Mi madre tenía razón, debería haber prestado más atención en las clases de lengua de la grulla, pero esa tía petarda siempre estaba hablando de complementos directos, circunstanciales y tontadas semejantes... Mi máximo logró fue sacar un seis y medio en la redacción con la que tradicionalmente se empezaba cada curso: “Mis vacaciones”. Luego, todo lo demás ya era ir cuesta abajo. Bien, lo que quiero decir, por si no me he expresado con claridad, es que no sé cómo saldrá este libro, que nunca he hecho nada parecido y que nunca me había visto a mí mismo como escritor; como un famoso guitarrista heavy sí, como propietario de un garito enrollado sí, incluso como actor porno; y, siendo más realista, como fontanero o como autobusero, pero no como escritor. Aunque, claro, nunca hubiera imaginado que viviría lo que he vivido y que todo acabaría de la forma en que ha acabado. He estado en el centro de la noticia, he salido por televisión a mi pesar (odio esa mierda de programa de “Impacto TV”) y ha aparecido mi foto y la de los demás en periódicos y revistas. Y vaya pintas que tenía cuando acabó todo, casi ni me reconozco. Ahora ya estoy mucho mejor, gracias.
Bien, pues supongo que una vez dicho esto, tendré que empezar.
Sigo sin encontrar esa frase que llame la atención. Y no me extraña, ya que la vida te lleva por caminos inesperados; muchas veces, cuando tomas el desvío que marcará tu ruta durante el resto de tu existencia, ni siquiera te enteras; quiero decir que cuando todo empezó no sonaron trompetas ni hubo una gran fanfarria preparándonos para lo que iba a acontecer. Nada nos anunció que en esa calurosa tarde de mediados de junio nuestra vida cambiaría. Todo empezó mientras estábamos en el parque tumbados a la sombra de un pino pequeñajo hablando de temas sin importancia, así que ¿cómo puedo comenzar el libro con algo que llame la atención, si solo éramos un par de adolescentes tumbados sobre el descuidado césped?
Hacía calor y comenzábamos a arrepentirnos de haber decidido ir al parque Miraflores a pasar el rato, pero no somos muy originales y eso era algo que solíamos hacer con frecuencia. Miguel y yo estábamos aburridos, bueno, no, voy a ser más preciso: Miguel estaba aburrido, yo estaba deprimido. De hecho, no tenía claro si quería morirme o hacerme matar. La expresión tenía el ánimo por los suelos se quedaba corta, yo lo arrastraba como si fuera una de esas grandes bolas de las caricaturas de los presos, dejando tras de mí un surco profundo y áspero; la bola jalaba de mí para llevarme al centro de la tierra. No teníamos pelas, no teníamos ganas de nada, no teníamos cerveza, no teníamos ni una simple china. Lo único que teníamos era calor, nada más, solo calor. Calor asfixiante, agobiante, pegajoso, ese calor asqueroso y seco de esta ciudad que hace que se te derritan las ideas y que a tu cerebro no se le ocurran nada más que locuras recocidas.
Las chicas no acudirían hasta más tarde, habían ido a comprar un regalo para el cumpleaños de no sé quién, y, de todas formas, no me apetecía nada verlas. Es lo que tiene cuando a uno le rompen el corazón. Se queda hecho polvo.
Perdonad un momento, voy a minimizar. Tengo que ver de nuevo sus ojos. Esos espejos azules como el lago en la pradera, dulces como una caricia escondida y tristes como una noche en soledad. La echo tanto de menos.
Ese debería ser el principio, la imagen de sus ojos. Sí, siempre han estado ahí. Sin embargo, son el final.
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